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miércoles, 24 de diciembre de 2014

Todo en el Zen, el Zen en todo.

El mensaje es tan sutil que la mayor parte de las veces pasa inadvertido, casi como un murmullo en la consciencia, un aire o un soplido que no alcanza a transformarse en una nota musical, en un entendimiento o en una acción decidida. Es lo que trae consigo el Zen, una invitación seductora a una fluidez que se sabe cercana pero que habitualmente está bastante más profunda de lo que pareciera porque es capaz de hacernos llegar a un lugar dentro de nosotros que luego confirmara que no lo es, como una ilusión o como algo que pasa, que no se queda, que efímeramente no desea dejar rastro. Las disciplinas japonesas como la decoración, la jardinería, la pintura, la caligrafía o el aikido y el kendo entre tantas otras no ocultan nada del Zen, son el Zen, está ahí para nosotros, como un soplido furioso que pasa por la flauta de bambú o como el minimalismo de la decoración nipona. Todo el Zen está en su arte, es su capacidad de ver la complejidad de lo simple y a su vez la simpleza de lo complejo, todo sin esfuerzo sino más bien con profunda fluidez y elegancia.
Todo el arte nipón está en una capacidad de concentración y sincronización con el presente, tal como el maestro Zen respondió a su discípulo que le preguntaba ¿maestro donde está el Zen? Y el maestro respondió "donde no lo encuentres, pues ahí está".
Claro, simple, complejo y bello, suficiente para despertar por un segundo.


Flauta Shakuhachi


domingo, 29 de junio de 2014

Comenzar por casa.


Deseo trabajar en mí todo aquello que critico de los demás. 
Quejarme es válido solo hasta el punto donde no caigo en la repetición innecesaria que no me lleva a la solución y me aleja de mi consciencia. 
Quiero para ti el bienestar, la salud y el amor, 
es por eso mi compromiso antes que todo conmigo. 
Porque si no trabajo en mí todo aquello que me hiere tarde o temprano terminaré perjudicándote a ti.
Si tú no me das amor me dolerá si yo no te amo,
Si yo no te doy amor es porque no me amo,
Cuando mi compromiso es conmigo es porque también es contigo,
Si tú no me besas, yo te besaré.
Si yo no te beso es porque he de descubrir en los labios de mi corazón la razón de mi temor.
Aún así,
¡Qué maravilla desear descubrir las razones de mi temor!
¡Qué alegría poder tener el deseo de trabajar en mí todo aquello que me hará hacerte el bien a ti!

Gracias. 



jueves, 3 de abril de 2014

Antes que todo.

Antes que todo soy una persona, antes que todo adjetivo emocional, intelectual o etiqueta que yo mismo pueda adjudicarme. 
No soy feliz ni desdichado, eso sucede en un momento pasajero tal como tantos otros mientras sigo siendo persona. 
Sufro y río, lloro y me alegran la vida las cosas tan simples como ser uno mismo. 
Para ser esto o aquello mi condición humana está primero y último porque es lo que me hace presente en el mundo, lo que me da valor trascendente y me entrega unicidad.
La vida me ha abatido quizá más veces de las que he sido feliz y no por eso me he quedado en el suelo porque es desde ahí mismo donde también me encuentro con mi fragilidad, con mi belleza.
Soy una persona, un ser humano contendedor de sí mismo, delimitador de sus propios muros y buscador de sus horizontes.
Lo que me hace persona es aquello por lo que represento, la sutil belleza de la sensibilidad humana, es decir, soy un representante de la vida de los otros, tuya, de tu gente, de la mía, de todos.
Por eso no soy ni feliz ni desdichado porque cargo con esas maravillas como una antorcha que arde del fuego de mis latidos, de mis pensamientos y de mi finita existencia.
Cargo una llama que se consume en el universo y que ilumina junto a tantas otras como la tuya las oscuridades más hermosas de este pasajero del mundo.
Tu persona y la mía hacen de este planeta un transporte donde sentirnos es el combustible que nos llevará siempre a los confines más misteriosos; nosotros, la humanidad.
Gracias. 



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lunes, 24 de febrero de 2014

Abrir la mente.

Típico; Aquellos que no pueden abrir la mente suelen tener problemas para cerrar la boca.


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domingo, 23 de febrero de 2014

Caminar distinto.

A veces, después de tanto caminar nos quedamos sin camino, cuando eso sucede es porque hemos insistido en seguir caminando siempre de la misma manera. Por lo tanto para que aparezcan nuevos caminos es menester comenzar a caminar distinto.


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sábado, 22 de febrero de 2014

Un final feliz...

Un final feliz no es un final, es recién el comienzo.


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viernes, 21 de febrero de 2014

Felicidad.

Mis mayores alegrías no provienen de un esfuerzo desmedido por ser feliz, sino por la espontánea y sutil manera en que acepto con gratitud todas las experiencias vividas. La felicidad no es un destino ni un camino, la felicidad es en uno de la misma manera en que uno la vive.


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miércoles, 12 de febrero de 2014

Invertir en emociones. Parte 1.


Todos los días, y mientras estamos despiertos durante nuestros quehaceres llevamos con nosotros emociones, sentimientos y pensamientos en diferentes intensidades que hacen de nuestro día una montaña rusa. Muchos de esos días pueden ser maravillosos eventos de experiencias que nos alegren la vida como otros que pueden hacer de nuestro día un verdadero martirio. Gran parte de estas fluctuaciones son generadas por el entorno en el que nos desenvolvemos y otra gran parte y no menor es nuestro estado interior, nuestros procesos psicológicos y biológicos. Estos dos ambientes, el exterior y el interior son un solo aspecto de nuestra vida y aunque lingüísticamente lo vemos separado en realidad es uno solo sucediendo en un solo espacio- tiempo; nuestra realidad, nuestro presente en el universo.
Si bien nuestra realidad durante nuestro periodo de vigilia es interactuar entre lo externo y lo interno, todo está sucediendo a la par en una imperceptible coalición entre ambas, sin embargo muchos de nosotros no lo vemos así, o mejor dicho, no lo experimentamos de esa manera. Sumidos en una percepción inmadura donde lo externo forma parte de una realidad rígida e inmutable, donde lo que sucede viene hacia nosotros, donde la vida la vivimos en función de lo que ocurre fuera y lo que podemos hacer para convivir con ella. ¿Dónde nos perdemos esa "coalición" entra ambas experiencias?. La perdemos porque no la conocemos, porque parte de nuestra vida desde un comienzo es necesitar algo del ambiente, desde que nacemos hasta que nos desarrollamos vamos necesitando ayuda del exterior para sustentar nuestra sobrevivencia natural en el mundo. De alguna forma "natural" hemos sido criados a interactuar con lo externo a modo de subsistencia, a modo de necesidad. Parte de esto no es una deficiencia ni un error de nuestro aprendizaje e interacción con la vida pero si es una carencia por falta de desarrollo de un aspecto trascendental, el interior.

Aquí es donde una brecha enorme de nuestra existencia aparece para mostrarnos la carencia de un desarrollo que nos permita interactuar con lo externo para unir un aspecto ausente con la realidad. Esta brecha que nos divide de la experiencia completa comienza en el mismo momento en que comenzamos a vivir y en el momento en que nuestra consciencia se desarrolla desde pequeños, es la carencia de experiencias interiores que nos permitan el conocimiento de aspectos intrínsecos nuestros que necesitan de la interacción con lo externo. La importancia de una experiencia que comprometa nuestra visión de lo que sucede en el mundo en conjunto con lo que sentimos de él, la "coalición" comprometida en nuestra consciencia que no hace la diferencia entre lo que sucede con lo que "nos sucede", sino un desarrollo de consciencia y de contemplación con lo que verdaderamente somos desde lo que sentimos.

Quizá lo que menciono no es nada nuevo para muchos, pero para otros puede serlo ya que acostumbrados a actuar desde la mente sólo actúan desde el famoso estado de "piloto automático", que dicho sea de paso, ese concepto bien podemos atribuirlo justamente -en parte - a nuestra educación que no fomenta el desarrollo de aspectos emocionales, creativos o artísticos que suelen estar más ligados a deficientes visiones de los educadores donde el racional es lo que importa por el hecho de ser - quizá- menos etéreo que el desarrollo de una consciencia de las emociones y de un estado presente.

El título de esta publicación -"invertir en emociones"- va dirigido justamente a la necesidad de encontrar esa "coalición" entre lo que sentimos como vivencia completa y comprometida con nosotros en nuestro entorno y lo que sucede fuera en nuestro ambiente. Tanto una como la otra forman lo que en rigor y discutiblemente claro, sería una visión completa de la realidad.

En la próxima publicación ahondaré más en el desarrollo de esa "coalición" donde la emoción y el entorno mezclan sus componentes para traernos al presente y la consciencia. .
Espero haber sido útil.
Gracias.


@Andreas_von

El lenguaje del cuerpo.

No olvidemos que el cuerpo es un lenguaje, hagamos de él un grito poético y sublime, lo que sentimos debemos también dejarlo poseer nuestra materia, generar la alquimia entre lo que sentimos y su movimiento, danzar en un punto de éxtasis donde ya no sepamos distinguirnos entre lo material y lo etéreo, dar paso a lo auténtico y jamás retroceder a la falsedad de aquello que no somos.

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@Andreas_von

jueves, 12 de diciembre de 2013

Neurosis navideña.

Prefiero que para navidad no enloquezcas buscando un regalo para mi en medio de tanta neurosis colectiva, ahorra tu tiempo, dinero y salud y úsalo para otras cosas más útiles. Piensa en algo que desees decirme y no has podido o no has querido, lo que sea. Regálame un momento inolvidable, un tiempo detenido en la memoria y en el corazón, con una sincera conversación y un abrazo das muchísimo más. Haz del sentido de una fiesta de unión y paz el envoltorio de una experiencia que nos quede siempre latente y haz de tus deseos más profundos el contenido de aquel envoltorio, conviértete en el mejor regalo que puedas dar. No me sentiré mal porque llegues con las manos vacías porque lo que nos queda en la memoria no son las cosas sino los bellos momentos, la oportunidad de aprender y sorprenderse de que cada uno está lleno de regalos y que somos lo suficientemente creativos, sensibles e infinitos como para regalarnos por completo en un momento inolvidable. Hay que atreverse a llegar con las manos vacías, pero con los brazos abiertos, la mente clara, el corazón lleno, el alma agradecida y el espíritu entregado. Hay tanto más que entregar que a veces compramos cosas para evitar darnos el verdadero regalo de escucharnos, acompañarnos con un sentido generoso, de dar presencia, palabras, silencios, afectos, risas, llantos y abrazos. Atreverse a regalarnos a nosotros mismos, a usar el talento y bellezas innatas en cada uno y entregarlo al otro y a no sentir la esclavitud de regalar cosas por regalar cosas. Todo es bien recibido, pero no te vuelvas loco buscando algo para mi cuando en realidad ya lo eres, no necesito nada cuando te tengo en frente y ese será siempre el mejor regalo que puedas darme; Tú.


@Andreas_von

domingo, 1 de septiembre de 2013

Dato para los amantes.

Usen miel para besarse. 
Mutuamente píntense un corazón rojo en el pecho.
Decoren su sexo con flores.
Usen el cuerpo como un puente invisible, pero no sean en puente. 
Digan cuanto se aman sin decir una sola palabra. 
Encuentren en el otro, lo que cada uno ya tiene. 
Compartan aquello que han encontrado y escucharán el susurro de aquello que los ha unido. 
Éxito!


@Andreas_von

martes, 6 de agosto de 2013

La experiencia mejor que el estudio.

Estudiar no es la gran cosa, hoy en día a cualquier idiota le dan un título, son pocos los que se atreven primero a vivir la experiencia directa fuera de lo intelectual, de ahí proviene la verdadera sabiduría.

@Andreas_von


Te quiero, te adoro, te amo...

Entre un "te quiero" un "te adoro" y un "te amo" no hay jerarquías, cada uno es justo en su sentir y todos son igualmente maravillosos. Si estás esperando alguno en especial, antes, dedícate a darlo y a hacerlo sentir, es así como los sentimientos se defienden solos sin necesidad de palabras, se abren camino y llegan al mejor destino; la persona que te importa y tú mismo.

@Andreas_von


Disolverse y coagularse.

Así me construyo y edifico, con esa misma tentación de querer derribar la torre de naipes que yo mismo he construido, dejando y aceptando con alegría que las olas del mar se lleven mi castillo de arena y soplando al viento las ideas que tengo de mi mismo porque he sido yo quien las ha edificado. Construirse es confiar a tal punto de ser nosotros mismos quien con plena autoridad seamos capaces de volver a rehacernos en la justa medida de nuestra propias necesidades esenciales. La capacidad de destrucción y creación de nuestros propios paradigmas, formas o adaptaciones es en el fondo un acto natural e instintivo de supervivencia, pero sobre todo que demuestra un profundo y elevado estado de consciencia que todos poseemos oculto pero que necesita del valor que nuestra propia sanidad mental nos provee; el amor a la vida.

@Andreas_von


Vampiros espirituales.

Quien crea que es pura luz y amor se ha ganado mi total desconfianza, el ser humano debe comprender que su sana existencia desde un punto psicológico o espiritual se basa en integrar sus polaridades a tal nivel de aceptar humildemente y en plena consciencia de que es un ser humano y no un santo. A la orden del día están aquellos vampiros que al no saber trabajar sobre si mismos andan disfrazados de tanta luz que no hacen más que chupar sangre demostrando su total oscuridad e ignorancia.

@Andreas_von


La cima de la montaña no es la montaña - Parte 2.


Luego de bajar la montaña el maestro y su discípulo descansaban a la orilla de un río. El discípulo aún intentando comprender la enseñanza anterior insistía en meditar mientras hacía cualquier cosa, caminando, mirando las hojas caer o simplemente respirando, pero algo no encajaba, algo no daba la talla. Miró a su maestro que mojaba sus manos en la orilla y bebía algo de agua. Después de darse una y otra vez en la cabeza con tanta inquietud el discípulo vuelve donde el maestro y le pregunta;

Maestro; Si usted medita a cada momento, ¿Cómo puede hacer sus cosas? ¿Puede hacer ambas al mismo tiempo?

El maestro tomó con sus manos un poco de agua, la acercó a su discípulo para ofrecerle a beber, y éste bebió de las manos de su maestro.

Cuando bebiste el agua, ¿sentiste el agua? – preguntó el maestro.

Si.- Respondió el pupilo.

Cuándo no bebías el agua, ¿Sentías el agua? – Dijo el maestro.

No.

¿Cuándo no haces algo lo sientes? – pregunta el maestro.

Evidentemente que no.

¿Estás meditando ahora?

Y el discípulo se iluminó. 

@Andreas_von


domingo, 28 de julio de 2013

La flor divina.

Durante años casi eternos luché contra el demonio para sacarlo de las retorcidas y oxidadas neuronas de este corazón del tamaño de la nada infinita, día tras día el relampagueo incesante de nuestras contiendas iluminaban mis ciudades interiores aletargadas de una mala fe. Así, después de luchar incansablemente cedí mi espada a la gravedad que la hizo cortar mi mundo a la mitad y abrirlo para dejar florecer una semilla sin nombre. Al abrir mis labios secos brotó una vertiente de compasión por mi terquedad y dejé que el silencio me tomara de la lengua para depositar un manojo de llaves para una sola puerta; mi espíritu. Al fin callada la mente, detenido el flujo de mi sangre caliente y con el corazón en cada célula abrí las fauces de mi alma para tragar al demonio y digerir cuanta verdad era de mi. Sentado frente al universo que me abría el cráneo logré defecar una flor blanca a la cual le di el nombre de Dios. Hoy después de todos los ruidos y silencios, batallas y pequeños momentos de paz veo como la lluvia de mis alegrías y la luz de una verdad impermanente alimentan y dejan brotar de esta flor a un bebé con el rostro de una humanidad que duerme con los ojos hacia su centro iluminando todo aquello que nosotros aún buscamos, nuestra propia divinidad.

@Andreas_von


jueves, 18 de julio de 2013

"La satisfacción es la decepción". Dicho chino.

No me es extraño que pocas cosas me satisfagan porque suelo sentir y pensar que cuando estoy satisfecho recuerdo aquel dicho chino que dice "La satisfacción es la decepción", y por tanto en cada ámbito de mi vida jamás estoy conforme, no por eso infeliz con lo que suele confundirse, sino que busco más con un espíritu de conquista ante lo que me ocurre y ante lo que necesita el mundo. Ahí el espíritu humano que busca trascendencia constante, no dar cabida a la plenitud absoluta porque ella bien es una ilusión como todo, pero creyéndolo o no, sea ilusorio o no, sé que siempre se puede más en los recónditos horizontes del alma humana, hay arte, poesía, danza, pintura, pensamiento, filosofía, y tantas cosas más en la humanidad que demuestran que el ser humano es un buscador, un inagotable conquistador de sus propios horizontes y como la humanidad lo ha demostrado incansablemente en su historia me pregunto ¿y por que yo no he de seguir en la búsqueda si tanta hambre tengo de mi propia humanidad? Es por eso que cuando me siento satisfecho algo salta de las profundidades de mi alma pidiendo más, así llego a la conclusión que en mi vida los límites están para fastidiarme y cuando eso sucede es menester volver a intentar en esta incansable búsqueda de que el ser humano es mucho más de lo que cree o le han hecho creer...

@Andreas_von


Escribir.

Admiro profundamente a aquellos que se atreven a escribir, aquellos que ante la necesidad de introspección o simple comunicación con el mundo son capaces de batirse con las palabras para encontrar algún refugio, o por qué no, alguna salida a sus propias experiencias. Si, los admiro tanto como aquellos que han decidido callar, entrar en sí mismos y batirse con el silencio. Pero escribir es a mi juicio aún más valiente porque nos arriesgamos a ser juzgados, marginados o simplemente ignorados, pero más allá de eso, está el propio juicio del escritor, aquel que sin miedo busca un rincón en medio de sí para verse y reconocer algo un poco más vasto y extenso de sus propias verdades. Si, yo condecoro a aquellos que escriben, que hablan, que defienden su verdad y que se tragan sus palabras cuando han errado, porque el silencio es nuestro horizonte pero que quizá no queremos alcanzar simplemente para saciar nuestra existencia sino para seguir expandiendo nuestra verdad que nunca deja de sorprendernos. Aquellos buscadores son quienes admiro, esté o no de acuerdo con ellos, y más allá de aquellos mediocres amigos del plagio o de la costumbre de copiar y pegar, mi admiración está por aquellos que ante sus propios ojos y juicio se atreven a morir ahogados por sus palabras pero jamás silenciados por los demás.

@Andreas_von


martes, 2 de julio de 2013

El niño sabio.


Hubo una época en la que fuiste muy sabio, obedecías tus impulsos, jugabas y reías por cualquier cosa, no necesitabas conocer la palabra “libertad” porque ya lo eras, no conocías nada pero te excitaba día a día conocer cualquier cosa que te llamara la atención, sabías que no sabías nada, tal como lo dijo Sócrates, en el fondo, eras tremendamente feliz. En esa época mientras todo te sucedía eras dueño absoluto de un infinito espacio al cual nadie más podía acceder, no por egoísmo sino porque recién comenzabas a descubrirte y ese espacio se creaba solo y lentamente en ti, un reino en donde solo tú eras quien dominaba sus terrenos, la creatividad te afloraba por los poros haciéndote sudar oportunidades en todo lo que experimentabas, todo era nuevo porque estabas dispuesto a vivirte a ti mismo. Un espacio que al crecer quizá perdiste, o quedó lejos, olvidado colocándote más apagado, más prisionero de algo que se fue dando sin darte cuenta, sentiste la necesidad de seguir al resto, de pensar como ellos, de estar de acuerdo y de creer en lo que los demás decían que era la verdad, olvidando la tuya. Así no te volviste más sabio sino más tonto, más seco, y más aburrido. Olvidaste lo que era obedecerse a si mismo, a crear y a jugar con lo que sea que tuvieras en frente, olvidaste que dentro tuyo existía absolutamente todo lo que necesitabas para ser feliz y comenzaste a buscar la felicidad justamente en los lugares donde jamás existió, afuera de ti, en las religiones, en la política, en las creencias que jamás vinieron propiamente de ti. Perdiste la capacidad de crear tu propio mundo, te volviste grande con todo lo que ello implica pero olvidaste lo más importante; Que para crecer no es necesario dejar atrás lo que eres sino avanzar de la mano con lo que siempre fuiste, es decir, seguir siendo sin negarte nada. Creíste que madurar era ponerse serio, estructurado y frío, agregarte cosas, adornarte con actitudes, pero te equivocaste un poco, madurar no es ni eso ni mucho más, sino que es saber lo que eres sin cambiar lo esencial en medio de tu entorno, lograr adaptarte interiormente a ello. Y mírate ahora, buscando la felicidad en aquello que quizá puedas obtener comprando o accediendo a nuevos estatus o calidad de vida, pero ahí estás, esperando mientras se te pasa el tiempo. Y lejos en tu memoria recordarás un niño lejano que nunca necesito mucho más que a si mismo para poder estar tranquilo, en paz y completamente satisfecho. Recordarás aquel espacio olvidado y mientras lo añores lo seguirás dejando atrás sin darte cuenta que siempre lo has llevado contigo, simplemente que dejaste de usarlo; la infinita creatividad de ser uno mismo.

@Andreas_von

(Yo el de la foto)

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