lunes, 25 de junio de 2012

Bitácora de sueños. I


Lunes 18 de junio de 2012

Estoy sentado en un salón aparentemente de clases, vacío y blanco muy iluminado. Una ventana que da hacia fuera me indica que es un segundo piso. En una silla universitaria me encuentro estudiando un libro de Alejandro Jodorowsky, “Evangelios para sanar”, tengo el libro y un cuaderno. De pronto, entra al salón Jodorowsky acompañado de otro hombre vestido completamente de blanco, es calvo e irradia una energía muy pacifica. Colocan una mesa y dos sillas entre mi y la ventana. Me saludan cordialmente y comienzan a conversar. El hombre de blanco coloca una grabadora de audio y lo entrevista. Hablan de los libros de jodorowsky mientras yo los escucho. Durante la conversación hablan de los estudios de Alejandro sobre los distintos libros de la biblia. Alejandro le dicta estos libros olvidando uno, entrometido yo le agrego “Los apócrifos”. Y el asiente agradecido. 

[Curiosamente a la mañana siguiente fui a un templo Krishna donde estuve hablando con un devoto que vestía completamente de blanco al lado de una ventana por dos horas].

@Andreas_von

miércoles, 20 de junio de 2012

Un día sublime.

No había razón para evitar la lluvia, el día nublado quedó atrás después de subir al avión y dejar las nubes abajo. Lo gris en dos segundos se ha transformado en un celeste acompañado de algodones que no hacen más que invitar a imaginar a lanzarse sobre ellos. Concepción anegada hace una semana, no paraba de llover y yo,  en el escenario del teatro municipal de Concepción, si, justo al medio de sesenta instrumentos y sus seres de la orquesta sinfónica de la universidad de concepción. Todos "tocando para mi". No estaba en las butacas ni en la sala de audio, estaba ahí mismo, con ellos,  entre todas esas melodías, corcheas, y quizás cuanta vibración más. Un momento mágico que alimentó mi imaginación, mi poesía interior y esta locura tan bella que no desea dejarme solo. Era cosa de cerrar los ojos por cinco segundos para trasladarse a ninguna parte sino a la belleza de la unión de todo con todo, del lenguaje superior, aquel que hablamos con el arte y sobre todo con el amor. Un instrumento más otro y otro... Así todos juntos envolvían con una sola voz que parecía ser la única, la de uno mismo, pero más bella, más sana. Ahora voy en otro avión de regreso a Santiago ¿y saben? La magia no termina, ahora mientras la lluvia cae sobre toda esta tierra, el avión a sobrevolado las nubes y yo me dedico a mirar las estrellas desde la ventana mientras los pasajeros se pierden de este regalo tan maravilloso, si, estoy como un niño, con las manos en la ventana para poder ver mejor. ¿Y qué? Mientras usted está preocupad@ de la lluvia allá abajo yo estoy disfrutando de  las estrellas aquí arriba. 


@Andreas_von



martes, 19 de junio de 2012

Hombre futuro.


Sin llegar aun al camino,
Es él quien me ha buscado para colocar sus suela sobre mi.
Un infarto sorpresivo me lleva a ofrecer flores desde mi boca.
Caigo al suelo derramándome como agua bendita.
Es esta tierra la que me recibe,
Quien abre sus surcos hacia mi liquida identidad,
Haciéndome llegar tan profundo que poco a poco
Evaporo mi alma convertido en un santo demonio
Que baila extasiado sobre las blancas cenizas.
No he llegado tan profundo como para querer quedarme,
Pero tampoco pienso llegar tan alto como para confundirme
Y negar mi neutra y universal verdad.
Porque mientras el camino me lleve tan abajo,
No hay destino sino dulces experiencias.
Ahí, en la rocosa miel de este recorrido,
He derrotado a sublimes vidas pasadas
Para ser vencido por el hombre futuro
Que brota en el centro de mi plexo luminoso
Callando el silencio de todo el universo. 


@Andreas_von





viernes, 8 de junio de 2012

Abrazo dorado.

No coloqué mis ojos en tus ojos
sino mi alma quiso darte un abrazo dorado. 
Cuantas veces he mirado de esta forma 
sin encontrar la belleza de una respuesta plateada. 
ya he perdido la cuenta. 
El aire caliente sobra en los pulmones 
de los valientes que aman sin ver lo que aman
Y de sus puños ensangrentados de tanto golpear demonios
han crecido plumas blancas endulzadas con miel sagrada. 
¡Que cobardes son quienes aman con los ojos que pronto
han de quedar sin ellos por vivir con sus cuervos!
Cuando mi alma supo tanto amor
no pudo sino buscarte para acariciar la tuya
con este abrazo dorado que resplandece 
antes las oscuridades de nuestros miedos. 
Cuantas veces me han mirado quizás de esta forma
y yo no fui sino uno más que perdió la belleza de ser abrazado 
por un alma plateada. 


@Andreas_von


"Abrazo dorado" Pintura de Rosalia Malaccorto.


No propongo.


Propongo no proponer nada,
Callemos de una buena vez las palabras que no dicen
Y cerremos estos ojos ciegos
Propongo no proponer nada.

Todas las cosas no son cosas
Porque no sirven de nada.
Todas las verdades se ríen de si mismas
Porque jamás han perdurado.

Hagamos de tanto en tanto
Una fiesta en donde la vida sea su invitada
Y bebamos juntos hasta emborracharnos con ella.
Hagamos como que hacemos todo esto.
Pero no hagamos nada.
Porque entre tanto proponer
Me he dado cuenta que no hemos hecho nada. 

@Andreas_von

miércoles, 6 de junio de 2012

El deleite de una nueva vida.


Luminoso propósito cabalgante en los rincones estrellados del universo
Mientras en este mundo de átomos grises y con formas egocéntricas
Nos peleamos por construirnos y encontrar formas coherentes.
Tú, ser indefinido e ilimitado, luminoso y sublime
Vienes en el camino del destino,
Por la carretera silenciosa y eterna
A enseñarnos que tu diminuta existencia
Proviene de la inmensidad del deseo de la vida.
Haz de tu anhelo, furioso amanecer
Y pacifico anochecer divino.
Tu viaje en los años sin tiempo
Se detiene en el ahora de los mortales
Y nos deleita con la belleza de tu humildad
Danos todas las verdades que traes desde lo infinito
Y haznos bailar de alegría con la calidez de tu llanto sagrado.
Se bienvenida en la cuna de nuestro amor terrenal
Y recíbenos en la dicha de tu primer resplandeciente respiro. 


Dedicado a Josefa, sobrina que está por nacer. 

@Andreas_von



lunes, 4 de junio de 2012

"Te amo" en Alemán. Parte II


Abrazados como si la vida se nos fuera en ese instante todo parecía tener sentido. El tiempo y el espacio se abrieron como una flor dejando caer sus segundos y sus murallas para dejarnos en un abrazo que parecía haber existido siempre pero en sueños o quizás en algún deja vú imprudente. Después de su sorprendida pregunta y mientras ella aun colgaba de mi cuello – que quizás ya dolía pero no importaba – salieron mis primeras palabras tímidas y temblorosas.

– Vine a despedirme pues ¿o crees que iba a dejar que te fueras así sin más?. – Dije. –¿Pero cómo? No entiendo, ¿cómo entraste aquí? Es imposible, ¿qué hiciste mafioso? – contestó ella aun emocionada pero intentando volver a la razón que siempre nos interrumpe la magia. – Nada – contesté entre risas. – ¿Y esta polera? ¿Por qué haces esto? Aun no me lo creo, esto es demasiado ¿Esto es verdad, está pasando? – Ella era presa de las dudas, claramente había dado justo, la sorpresa había funcionado y la felicidad del momento estaba siendo presenciada por todos los curiosos del Duty Free del Aeropuerto. Mi amiga que me había ayudado a entrar estaba ahí conmovida a un par de metros mirando la escena. Luego de un par de besos que intentaban ahogar el tiempo que transcurría y amenazaba su inminente partida me preguntó – ¿Y esa polera? – riendo le contesté – No me vengas, sabes alemán y sabes perfectamente lo que significa, sabes que te amo, por eso estoy aquí. – Al escucharme sus ojos comenzaban a aguarse y su rostro intentaba reprimir inútilmente un llanto contenido, a ver eso la abracé, con mis manos tomé su rostro y mirándola fijamente le dije – Oye, hago esto porque te amo, no para sufrir, ambos sabemos que este momento iba a llegar y tu quisiste que no ocurriera sin despedirte, ahora ves lo maravilloso de este momento, no te pongas así – Sus lágrimas comenzaban a quebrarme pero me convencí de estar firme, sabía que no podíamos estar los dos desmoronados en ese momento. Sin vacilar ella contestó– No quiero irme, estoy muy triste, me siento mal, vacía, no se que hacer.– Era cierto, al fin comenzaba a expresar todo su malestar, claramente no quiso despedirse para no agregar más emociones a su regreso. Se enfrentaba a una vida que no le correspondía, o por lo menos eso sentía. Un matrimonio donde no se estaba a gusto y un país donde todo era distinto partiendo por según ella “El odioso idioma”. Estuvimos abrazados un momento hasta que la realidad nos atrapó con su fría verdad, debíamos ir al anden para esperar la hora que se acercaba y me devoraba por dentro. Le presenté a mi amiga y ella no dudó en consultarle cómo fue posible este tramite a lo que mi amiga muy gentilmente le contestó – Se cuenta el milagro pero no el santo, pero en mis 10 años trabajando en el aeropuerto jamás había visto una escena así, casi de película. Deberías estar feliz por esta hermosa sorpresa.– Pero ella sólo atino a bajar la mirada después de esa respuesta. Nos sentamos en frente al anden y acorde con mi amiga un tiempo determinado para retirarme porque ella debía hacerme guardia de lejos y tampoco quería abusar de su buena y gentil disposición. Allí, frente a los ventanales del anden estuvimos sentados compartiendo el tiempo que se nos iba. Mientras algunos aviones partían nosotros sentados y abrazados comentábamos cómo serían las cosas de ahora en adelante. Sin saber qué nos tenía preparado el futuro intentábamos controlarlo con nuestras desesperadas planificaciones de chats y mensajes por Facebook, pero aun así, por más que planificáramos sabíamos – o por lo menos yo– que esto era el inicio de un fin que había que intentar dejarlo en el recuerdo con una sorpresa maravillosa y de ese calibre. – No quiero llegar allá, estar sola y saber que pierdo el tiempo, que se me va la vida en algo en donde no sé cual es mi destino.– Ese tipo de respuesta en un momento como ese y en el aeropuerto es algo que no es fácil de responder, el tiempo apremiaba pero era parte del riesgo porque claramente era una realidad que ella no iba a quedarse en Chile por el mero hecho de ir yo a despedirla, no podría ser tan ingenuo y egocéntrico como para pensar en eso, si que tuvimos que hablar ese delicado tema que en definitiva la había hecho venir por dos semanas a esconderse de ella misma en su tierra natal. Claramente no funcionó viajar tan lejos para huir de esa realidad. Me puse frente a ella y sin soltar su muñeca en donde había amarrado una tira de cuero como recuerdo le dije – Mira, lo más importante es que logramos estar juntos, disfrutamos lo poco que estuvimos y nos dimos cuenta de que esto es real. Estuviste con tu familia y esto te hará recapacitar y saber con claridad lo que quieres para ti. Estoy aquí contigo para que sepas que lo que siento por ti es verdad, es importante que todo esto te sirva para darte cuenta de lo que realmente necesitas.– No puedo negar que intentaba entre líneas decirle que debía recapacitar y volver a Chile si no era feliz en Alemania, pero no podía decirle que se quedara o que dejara todo botado, ganas no me faltaban pero no quería agregarle más tensión a la situación que ya era lo suficientemente agobiante. –Estamos fritos.– Dijo sarcástica, con una risa entre medio haciéndome entender que lo que sentíamos era verdadero y que nos tocaría pasar por mucho más que esto, que el camino se nos pondría difícil y que no habría claridad en lo que pasaría más adelante pero ese “estamos fritos” me dejó de cierta forma más tranquilo porque confirmaba que lo que ella sentía no se quedaría en este aeropuerto sino que viajaría con ella cruzando todos esos miles de kilómetros que nos separaban. Miré de reojo a mi amiga que ya me hacía un gesto haciéndome entender que el tiempo ya era suficiente y que debía comenzar a despedirme. Ahí comenzó nuevamente esa desagradable sensación, el miedo de que todo se nos va, que nada permanece y que el cuerpo nos hace entender a través de sus taquicardias y nerviosismos, pero intenté en ese momento no ser presa de esa desesperación, debía ser fuerte. Nos tomamos un par de fotos juntos y nos abrazamos. Cada vez que nos abrazábamos sentíamos lo mismo, una paz que nos obligaba a mantener el abrazo por largos minutos a ojos cerrados y donde era capaz de sentir el fuerte latir de su corazón. Ninguno de los dos lloro en el abrazo y el beso fue más corto de lo que podríamos haber esperado, fue un beso triste. No se si ella habrá llorado después pero yo me aguanté las lágrimas mientras me alejaba caminando por el pasillo y acompañado de mi amiga que respetaba mi silencio y quizás lograba notar que yo sólo quería estallar en llanto. – ¿Estas bien?– Preguntó ella, eso bastó para hacerme parar y llorar por un momento. No necesitaba responderle porque estaba destruido, estaba “frito”. Me dio un par de palmadas de apoyo en la espalda mientras salíamos del anden y las puertas de vidrio me separaban de ella y su avión. 


Continuará... 

@Andreas_von



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